domingo, 13 de marzo de 2011

HABLANDO DE LOS NUEVO MODOS DE VIDA 3. Lacaton & Vassal


En sus primeras viviendas, como la casa Latapie y la casa en Coutras, Lacaton & Vassal adaptan el principio del espacio extra de la cabaña africana a la tipología de la casa unifamiliar y a las condiciones climáticas en Francia. El espacio extra duplica la superficie prevista para la vivienda y crea una zona para actividades no consideradas en el programa original del proyecto. Sin embargo, no basta con aumentar los metros cuadrados útiles, sino que lo decisivo es distribuirlos. Con sus dimensiones estándar, la planta convencional de una vivienda excluye desde un principio determinados usos y este hecho no se puede modificar añadiendo unos pocos metros cuadrados. Cuando se intenta conseguir una auténtica mejora de la vivienda, es preciso crear espacios que superen con creces las dimensiones convencionales. La aplicación de este principio, relativamente fácil al construir viviendas unifamiliares, choca frontalmente con la normativa desfasada y conductista que dictamina las dimensiones de pisos y estancias en las viviendas sociales. Tan sólo es posible romper con esas rígidas convenciones al definir la vivienda social por su precio en vez de por su tamaño. Gracias a este punto de vista, Lacaton & Vassal pudieron construir en Mulhouse un bloque de 14 viviendas sociales cuyas superficies oscilan entre los 100 y los 176 m2 (más del doble de lo establecido por la ley). Sobre la planta baja, construida con elementos prefabricados de hormigón, se alzan tres largos invernaderos abovedados. Dos de ellos están aislados térmicamente y presentan unos interiores acabados, mientras que el tercero hace las veces de un invernadero propiamente dicho. La climatología de Mulhouse contribuye a que, durante nueve meses del año, la temperatura dentro de este espacio oscile entre 12 y 30 °C. Asistimos aquí a una multiplicación formal y conceptual del principio de la casa de Coutras. No obstante, no se trata de una repetición esquemática de la idea, pues la anchura de las viviendas varía en planta baja y planta primera; hay unidades con una planta baja ancha y una primera estrecha, y viceversa. En lugar de establecer un ancho intermedio igual para todas, las viviendas tienen al menos una planta con una anchura mayor de la habitual que amplía las posibilidades de uso del espacio.
Según Marta Toral nuestra profesora de proyectos VII en este tipo de arquitectura planteada por Lacaton & Vassal en el proyecto de Mulhouse se ofrece un soporte para que la gente lo habite. Se utilizan materiales fácilmente reciclables, es un concepto de construcción muy ligero vinculado con arquitecturas asiáticas y conceptos de generación de espacios que tienen una temporalidad definida. Al plantear un soporte vital no están agobiados porque sus moradores lo modifiquen al habitarlo.



HABLANDO DE LOS NUEVOS MODOS DE VIDA 2. Antonio Vélez

Dentro de esta reflexión sobre la forma de vida actual del ser humano, recuerdo aquel sabado de enero en el que se aproximaba el final del cuatrimestre y de la asignatura de Proyectos 5 y 6 ,era la preentrega final del curso en el que había propuesto el desarrollo de un edificio híbrido dentro de un programa urbanístico desarrollado en la primera parte del cuatrimestre; con las láminas pinchadas en la pared, Antonio Vélez comenzó a corregir las plantas en las que aparecían los cuatro tipos de vivienda que hay en el edificio proyectado.

Según Antonio las plantas que presenté no se adaptaban al nuevo modo de vida actual del ser humano, eran viviendas con una distribución convencional a base de estancias separadas por tabiques con puertas de paso, etc. Ese día en clase no explicó cómo era la distribución de una vivienda que se correspondiera con el modo de vida actual del ser humano y me animó a estudiar los proyectos del profesor invitado HENK DÖLL.

Fué en la siguiente clase cuando explicó cómo podía ser una distribución de una vivienda que cumpliera las expectativas del modo de vida actual. Según Antonio esta vivienda tiene que tener la versatilidad de poder adaptarse a la evolución del núcleo familiar en cada una de sus etapas, y a las necesidades de los miembros de la familia en cada momento; por lo que la distribución no ha de ser fija sino que en función de estas necesidades comentadas se ha de poder variar y para ello planteaba que los elementos de separación entre las distintas estancias se conformaran con módulos de armario de 60 x 60 cm que se pudieran acoplar entre ellos y que se dispuesiran sin carpinterías de puertas de paso. Además planteaba que en la planta de las viviendas tenían que existir tres zonas diferenciadas: una zona de aguas en la que se dispuesiera la cocina y el aseo o aseos, otra zona destinada al dormitorio o dormitorio y otra destinada al espacio vividero.

Como consecuencia de esto todos los alumnos de clase variamos las plantas de las viviendas de nuestros proyectos. Mi edificio quedo como sigue: